Un Campus de nivel internacional A cargo de la entrenadora Galina Aidarkina, se realizó durante el 24 hasta el 27 de julio en el Microestadio y contó con la participación de gimnastas de 3 a 18 años.

  • Compartir

Las chicas, durante esta semana, aprovecharon la oportunidad de mejorar sus habilidades con esfuerzo y pasión. Además, tuvieron el agrado de ser entrenadas por Galina Aidarkina. Una entrenadora rusa reconocida mundialmente.

Con el pasar de los días, el clima que se vivió en este Campus Invierno fue de superación, admiración y asombro a cada momento. Además de las chicas de River Plate, vinieron muchas gimnastas y entrenadoras del interior del país, de provincias como Río Negro, Jujuy y San Luis. En cada etapa se pudo apreciar el estilo de cada una y como fueron mejorando su nivel con el pasar del certamen gracias a las correcciones de Galina.

Por otro lado, los espectadores que tuvieron la oportunidad de estar presentes, no podían dejar de aplaudir y emocionarse al ver lo que hacían las chicas en cada
instancia. La parte más cautivadora fue llegando al final, cuando las chicas utilizaron los aparatos y los presentes quedaron asombrados tras las rutinas ejecutadas.

Para cerrar la jornada, las gimnastas recibieron las medallas y un diploma tras sus participación en el certamen.

GALINA AIDARKINA: “EL CLUB RIVER PLATE ME TRATÓ DE MARAVILLA”

Galina Aidarkina, entrenadora sueca y ex técnica de las selección Argentina, dialogó con el Sitio Oficial sobre el Campus de Rítmica y la muy buena relación que mantiene con el club.

¿Qué significa para usted enseñar Gimnasia Rítmica?
No es solamente enseñar, es transmitir mucho más, estar más concentrada. La gimnasia rítmica tiene dos formas, una deportiva y la otra que es el arte, esta segunda es mucho más difícil para aprender porque es la combinación de conocimiento, danza, circo, acrobacia, teatro, música y más deportiva. Para mi significa armar esta completa gimnasta que puede por un minuto y treinta segundos presentar absolutamente toda esa belleza de este deporte. Esa es la increíble y muy complicada combinación que trato de conseguir.

Se completo el campus invierno, ¿Qué notó de diferente en las chicas cuando llegaron a participar y ahora que se van?
El primer día yo notaba muchos errores, encontraba muy poco algo que me gustaba y ahora cuando estaba mirando la parte final del torneo yo aplaudí y eso es una diferencia.

¿Cómo es un entrenamiento previo a una competencia?
Siempre tenés que hacer el máximo que vos podés llegar y si podés mucho más. En un torneo tenés que hacer un nivel, en el siguiente otro aún más alto y en cada uno seguir subiendo. Si ganás en lo físico y la técnica, va a estar perfecto. No hay problema tener errores porque siempre los podemos resolver, ver lo que te falta, lo que está perfecto y que podemos modificar para adelante.

¿Cómo es su relación con el club?
El club River Plate desde el primer día que llegué hace 26 años atrás, en julio de 1993, me trató de maravilla. Yo como no sabía ninguna palabra del idioma nada más que uno, dos, tres, si, no y gracias. Eso aprendí en el avión y después tenía que aprender más para entender, es un proceso largo y hasta ahora estoy procesando (risas). Pero no tenían contacto conmigo por interés, sino que me ayudaron entrenadores de river de una forma muy amistosa y valió muchísimo para mi. Yo lo necesitaba porque me encontraba con otro idioma, sin familia, sin amigos. Estoy muy agradecida a Virginia Monasterio y Alejandra Hurtado porque estaban al lado mío en cualquier momento y buscaban toda forma de ayudarme, eso valió muchísimo para mi.

Por Gonzalo Burgos