“Se demostró que este equipo tiene mucho trabajo encima” Ramiro Martínez Dios y Emiliano Baloira, dos puntales del bicampeón de la Copa Argentina de futsal.

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El experimentado Emiliano Baloira fue uno de los jugadores elegidos por Alejandro Pérez para sumarse al plantel a comienzos de este año, donde se reencontró con Ramiro Martínez Dios, grandes compañeros tanto dentro como fuera de la cancha. Ambos hacen un repaso de lo que fue esta temporada, los mejores momentos y todo lo que se le viene al bicampeón de la Copa Argentina.

Emiliano, ¿cómo vivís esta segunda etapa en River?
Emiliano Baloira: Fue un desafío nuevo, más allá de que ya estuve en el 2010, uno ya está más grande y empieza a ver las cosas de otra manera. Volver a un club tan grande como River, recientemente campeón de la Copa Argentina, venirse a ganar un lugar y poder cumplir con el objetivo de ganarla de nuevo, fue una experiencia muy linda y que disfruté mucho, más con un amigo como "Rama". Muy contento por eso.

Ya compartieron equipo en Glorias de Tigre, ¿cómo fue en este caso hacerlo con la camiseta del Millonario?
Ramiro Martínez Dios: Fue muy especial para mí, porque Emi es un amigo, lo conozco hace ya diez años y tuvimos la suerte de compartir plantel en Glorias. Este año era una motivación muy grande que venga, siempre hablábamos de jugar juntos y poder ganar algo, y por suerte se pudo dar. Tuvimos un gran año tanto en lo deportivo como en lo social, y muy contento de haber logrado lo que logramos juntos que es muy importante.

Fue un año con muchas competencias, ¿qué balance hacen de la temporada?
EB: Fue un año duro porque arrancamos muy temprano con la Supercopa, donde no se nos pudo dar en las semifinales en la cual perdimos por penales contra Barracas. Después fue una temporada larga porque, además del Nacional, tratamos de competir tanto como para entrar a los playoffs, como para ganar la Copa Argentina. Hubo muchos torneos durante el año y por suerte nos pudimos quedar con la uno. Quedó ese sabor medio amargo de no poder entrar a los playoffs, pero fue una decisión que tomamos todos y que nos salió bien.
RMD: Fue un año duro, muy largo y con muchas competiciones. El tema del Nacional para nosotros fue muy desgastante, fue un viaje muy estresante por las condiciones. Volvimos y no pudimos plasmar en lo deportivo lo que estábamos trabajando pero, como dice nuestro director técnico, “el laburo siempre paga” y al final del año pudimos conseguir la Copa más allá de que no pudimos entrar a los playoffs. Es una cuenta pendiente que nos queda para el próximo año y vamos a hacer lo posible por obtener todo lo que haya por competir.

Ramiro, fuiste partícipe de ambas consagraciones en la Copa Argentina, ¿qué tuvo de especial cada una de ellas?
RMD: La primera fue muy importante porque era un equipo en formación que por ahí la gente no daba mucho por el grupo, tanto desde el ambiente como nosotros mismos, no es que no confiábamos pero era todo muy nuevo y no esperábamos conseguir los resultados tan rápido. Fue una alegría inmensa, y en el segundo año creo que fue más significativa porque había que revalidar lo que hicimos y demostrar que no había sido casualidad. Lo pudimos hacer, se demostró que este equipo tiene mucho trabajo encima y eso le da un sabor más especial, por eso me quedo más con la segunda.

Ambos títulos quedaron plasmados en dos tatuaje, contanos un poco acerca de ellos.
RMD: Surgió porque algunos hicimos una promesa, que luego unos cumplieron y otros no. Dijimos el año pasado que si salíamos campeones nos íbamos a tatuar la Copa, y como no nos dieron trofeo nos hicimos una estrella. Este año prometí lo mismo, las promesas se cumplen y me volví a hacer otro, esta vez con la copa que nos entregaron. Así que tengo uno en cada pie.

Más allá de la final, ¿qué goles o partidos van a recordar más este año?
EB: Lo que se me viene a la cabeza son dos partidos con América del Sud, tanto el encuentro por torneo, que lo ganamos con mucha personalidad, como también el que jugamos por Copa Argentina, que ahí sentimos que este año se podía volver a dar el campeonato. Además de los dos goles que hice en la final que sumaron para conseguir el título.
RMD: Por mi parte también elijo dos momentos: el partido con América por la Copa, porque fue un punto de inflexión para nosotros tanto en lo personal, grupal como deportivo, ya que se nos notó muy unidos a todos y nos hizo ver que podíamos ganarle a cualquier equipo. Por otro lado, el gol que más disfruté fue el de la semifinal contra Barracas, que fue un pase de Emi, y luego el de la definición por penales. Fueron muy importantes porque pudimos avanzar a la final.

Ya pensando en el próximo año, ¿qué objetivos se ponen de cara a futuro?
EB: El año que viene va a ser muy parecido a este porque también vamos a tener los mismos torneos sumados a la Copa Libertadores. Va a ser un año muy largo donde nos tenemos que preparar para competir y pelear para lograr los objetivos.
RMD: Al haber tantos torneos obviamente uno quiere ganarlos y competir al máximo nivel en todos, pero a mí me gustaría mucho pelear la Libertadores, que es el objetivo que todos quieren llevarse y nunca ningún equipo argentino la pudo ganar. Mi sueño es poder ganarla con River y quedarnos con ese recuerdo.

¿Cómo podés describir a tu compañero?
EB: “Rama” como compañero fuera de la cancha es una persona que empuja siempre para adelante, que tiene mucha personalidad, que guía a los más pibes y tiene muy buena relación con todos, tanto con ellos, como con los de mi edad y con los más grandes del plantel. Es un animal, jugaba con él en Glorias y nos entendíamos de memoria, espero que el “Mister” (Alejandro Pérez) el año que viene nos dé un poquito más de oportunidades de jugar juntos. Antes se daba vuelta y pateaba al arco, pero ahora entra mucho más en juego y eso es muy importante tanto para el equipo como para él, porque lo hace mucho más completo.
RMD: Emi nos aportó un montón en lo humano, porque es una gran persona, siempre tiene buen humor, aunque intente poner cara de traste, siempre está con alegría. Se adaptó muy rápido al grupo y eso quedó demostrado también en la cancha, ahí estuvo en las situaciones más importantes del equipo, tanto como para marcar el arquero jugador como para hacerlo, que esos son momentos claves que muestran la importancia de un jugador en un plantel. Además es un tiempista de los que nosotros no teníamos, salvo por Nacho (Caviglia), con quien tiene el juego más similar. Por eso yo creo que Emiliano nos dio un montón con su rendimiento y esperemos que podamos jugar muchos más años juntos.

Por Marina Márquez