Las voces del campeón La alegría de Valentín Matlis y Matías Luque, figuras de la Cuarta campeona: “Jugamos con el estilo de River desde que empezó el campeonato”.

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Por: Rubén Sagarzazu


El último penal que convirtió Alan Marcel Picazzo le dio el título a River en Cuarta División: una final infartante, para el recuerdo de todos.

River campeón nada menos que contra Boca, su eterno rival, y en una final que tuvo de todo. El partido terminó 2-2. El equipo que dirige Perrone, estuvo dos veces en desventaja. Con fútbol y con temple, lo mereció ganar en el tiempo reglamentario. Y en el suplementario no pudo rematarlo.

Luego llegó la increíble tanda de penales, donde Franco Petroli se vistió de héroe al atajar tres penales y en la que, por un momento, el título fue de Boca. El arquero Matías Ramos Mingo le contuvo el penal al capitán Matías Sánchez, pero el árbitro Felipe Viola lo hizo ejecutar nuevamente porque su asistente, Hugo Hartung, le avisó que se había adelantado. Sánchez repitió y no falló. Luego, Alan Marcel Picazzo clavó la pelota en la red para desatar la alegría riverplatense.

El grito de dale campeón se escuchaba en toda la cancha de Argentinos (sede de la final). Alegría, llantos, abrazos, locura y vuelta olímpica de todos: jugadores, cuerpo técnico y allegados. No era un campeonato más, fue el título soñado contra el eterno rival.
Por eso, sólo los protagonistas pueden contar lo que se siente al ganarlo.

Valentín Matlis, el volante central que fue un león en la mitad de la cancha, así lo describió: “Ganarle un campeonato a Boca es más de lo que había soñado. Todavía no caigo, fue lo mejor que me pasó hasta ahora en el fútbol”.

¿Cómo fue el partido?
Pasamos por situaciones lindas y feas. Porque ellos nos hicieron los goles cuando estábamos jugando bien, pero supimos revertir esos momentos. Ahí quedó demostrado que somos un equipo fuerte mentalmente. Sabíamos que el partido iba a ser distinto al que les habíamos ganado 4-1, porque una final siempre es diferente.

¿Qué se decían en esos momentos?
Que estemos tranquilos y confiemos en nuestro fútbol. Y con esa actitud lo sacamos adelante y merecimos ganarlo en los 90 minutos y en el tiempo extra. Que pensemos, porque con el cansancio y la ansiedad, podría complicarse. Por suerte pudimos ganarlo y festejar con nuestra gente.

¿Cómo viviste la situación de los penales?
Sufrí bastante cuando metían ellos y errábamos nosotros. Pero apareció Petroli, que es un monstruo, y pudimos ganar el campeonato. En el penal que se hizo repetir yo por suerte vi que, apenas pateó el jugador de Boca, el línea levantó la bandera rápido.

¿Tuvo algo que ver en la actitud que, últimamente, River viene obteniendo buenos resultados ante Boca?
Eso es para preguntarle a los jugadores de Boca. River salió a jugar al fútbol como siempre y por eso fuimos justos campeones, porque a lo largo de todo el torneo jugamos igual en todos lados.

El cordobés de Arroyito Matías Luque, que tuvo dos chances claras para convertir, no dudó: “No me voy a olvidar nunca de esto. Desde que empezó el campeonato soñábamos con llegar a la final, pero nunca pensamos que fuera contra Boca. Yo salí campeón en Séptima, pero esto es inigualable. Todavía no caemos de lo que hicimos. A lo mejor cuando arranque el otro torneo y nos toqué jugar el Superclásico otra vez nos demos cuenta de lo que ganamos”.

¿Por qué ganaron?
Porque fuimos muy superiores a ellos en todo, desde lo futbolístico y lo mental, y eso fue lo que nos sacó adelante a nosotros. Se sintieron mucho las dos hinchadas y se vivió intensamente en cada pelota y cada jugada. Creo que River tuvo desde el inicio una mentalidad ganadora.

¿Cómo viviste lo de los penales?
Yo no vi cuando el línea levantó la bandera en el penal de Matías Sánchez y me tiré al piso pensando que habíamos perdido. Enseguida sentí el griterío de los nuestros que decían ”no vale, el línea levantó la bandera”. Y ahí sabía que Franco Petroli nos iba a salvar. Estaba convencido que uno más iba a atajar, porque ya había tapado dos.

¿Por qué fueron campeones?
Creo que merecimos ganar en los 90 minutos. Fuimos muy superiores. Ellos se metieron atrás y jugaron de contra. Sabíamos que iba a ser un partido distinto. El clásico anterior lo ganamos claramente y en este sabíamos que iban a jugar con el cuchillo entre los dientes. Por eso la final iba a ser cerrada. Fuimos campeones porque jugamos con el estilo de River desde que empezó el campeonato. Y hubo un compromiso de todos, tanto de los que estamos en Cuarta como de los chicos que bajaban de Reserva. Todos nos comprometimos de la misma manera en la actitud y la forma de jugar cada partido.

¿Y vos cómo lo viviste?
Fueron muchas cosas, porque estaba toda mi familia. Me emocioné tanto que me largué a llorar enfrente de mi papá, Guillermo. Es lo mejor que me pasó estando en River.

Además un envión anímico tremendo, ¿no?
Ahora tenemos que cambiar el chip. El próximo sábado empieza el campeonato y hay que ir por más. Estamos en la etapa dónde debemos esforzarnos cada día más para que llegué la oportunidad que esperamos.