López: “Estamos mentalizados para seguir mejorando” El arquero de la Primera División de futsal se prepara para una nueva temporada con la banda roja.

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Trece años después de su partida a Europa, Javier López retornó el año pasado al Club para defender el arco y aportar toda su experiencia, convirtiéndose en figura del equipo que cerró el 2016 como campeón de la Copa Argentina.

Llegaste a River a los 16 años, ¿cómo fue esa primera experiencia en el Club?
Estaba jugando en Fénix, que tuvo la mala suerte en el medio del torneo de desaparecer por problemas económicos que ya en ese momento existían, y llegué a River en medio del campeonato, así que no pude jugar rápido. Tuve que estar entrenándome tres o cuatro meses de la mano del “Veco” De Luise, que era el técnico, y Fabián Robledo, el preparador físico. En ese entonces, Fénix hizo llegar jugadores a River como Hernán Garcías y Federico Amar, y yo ya había jugado con ellos allá. Cuando me ficharon, tuve la suerte de debutar ese mismo año en la Primera y después ser el arquero titular de River hasta los 20, edad con la que emigré a Italia. Así que ese fue el primer paso por el Club, que me formó como jugador, como hombre y me hizo conocer lo que era este deporte a niveles profesionales porque el “Veco” De Luise era un adelantado en ese entonces y hacía las cosas muy bien ya desde ahí, como hace tanto tiempo atrás y me educó deportivamente. Además me abrió las puertas a un mercado europeo, lo supe apreciar en ese mismo momento porque de chiquito cuando llegué al Club tuve la suerte de tener grandes líderes y figuras que me hicieron saber cómo eran las cosas y cómo había que hacerlas.

¿Cómo viviste esta temporada de regreso, que fue tu segunda etapa en el Club?
Nunca dudé en volver al Club: cuando me llamo Ale Pérez todavía estaba entrenando con la Selección por las Eliminatorias y había dos o tres clubes que estaban interesados en mí, pero en cuanto Ale me llamó no tardé ni uno o dos días en cerrar mi incorporación, porque me contó del proyecto y porque uno salió del Club. Más allá de que jugué en Fénix dos años, siento que la educación deportiva me la dio River. Siempre tuve ganas de volver y nunca lo dudé, cuando me llamaron lo cerramos en dos o tres días, las ganas siempre estuvieron y analizándolo ahora fue más que exitoso porque pudimos conseguir la Copa Argentina, que es un logro grande para nosotros, que nos habíamos planteado al principio de año entrar a los playoffs y después ver para qué estábamos. El tiempo nos terminó dando la razón de haber elegido bien volver a River.

¿Cuáles fueron los momentos que más te marcaron en el año?
Los momentos que más me marcaron fueron algunos emocionales, como el fallecimiento de la madre de Nico Rolón, que nos tocó a todos muy de cerca. Después, deportivamente, los partidos de la Copa, dejar afuera a Boca por penales, lo mismo con La Ñata, fueron todos muy emocionantes, cruciales, decisivos y nos dejaron a todos con la emoción a flor de piel. Son partidos a matar o morir y los terminamos sacando adelante con mucha personalidad, amor propio y amor al club, conscientes y siguiendo una línea de juego. Así que creo que toda la gente que vino a ver a River se pudo ir contenta y orgullosa de que llevamos primero a lo más alto la camiseta y después que la supimos llevar, que no es fácil.

Teniendo en cuenta que el futsal no es profesional en nuestro país, ¿cómo te las arreglás para trabajar en un banco y cumplir con el deporte?
El banco tiene un horario laboral desde las 9:30 hasta las 17 y el futsal por ahora tiene horarios que son después de eso, justamente porque la gente no puede vivir solamente de la disciplina, entonces tiene que buscar otro medio de vida para poder subsistir. Así que me las arreglo bien y me saben entender cuando tuve que viajar por alguna competencia de la Selección u otro viaje como la Copa Libertadores. Eso se valora muchísimo, porque a uno lo dejan hacer lo que le apasiona, que es jugar al futsal, pero a la vez uno tiene que faltar al trabajo o ver de qué manera organizar las vacaciones, porque tener dos trabajos y acomodarlos es más o menos fácil, pero en el medio está metida la familia, que es la que se banca todos estos tire y afloje con los horarios, entrenamientos, con lo que es llevar adelante dos trabajos que son los que representan para mí, jugar futsal que es lo que amo y me apasiona y el banco, así que uno se arregla bastante bien e intenta cumplir de la mejor manera con los dos.

¿Te ilusionás con un llamado del técnico Diego Giustozzi para volver a vestir la camiseta albiceleste?
Formé parte del proceso de la Copa América, del proceso de la Eliminatoria para el Mundial y en la última convocatoria para ese certamen no tuve la suerte de estar. Tuve la suerte de estar y de salir campeón con mis compañeros y es algo que no se puede describir, la alegría que me generó. Ahora me toca alentarlos desde afuera. Hoy en día me debo a River y haber quedado afuera del Mundial fue uno de los motores que me impulsaron a meterle con más ganas todavía el año pasado y pienso que haber ganado la Copa Argentina también se lo debo a todas las cosas que hice en River y también a haberme sacado la espina de no haber ido a la Copa del Mundo.

De acuerdo al buen nivel que tuvo el equipo en la última etapa del año, ¿cómo lo ves para lo que viene?
Este equipo es campeón y ser campeón es muy difícil, así que hay que valorar a cada uno de los chicos que formó parte de este equipo, ya sea que haya jugado dos minutos o que le haya tocado jugar 38. Me parece que ahora que llegó Martín Persec y si llegan a arreglar dos o tres jugadores más, podremos estar a la altura de las circunstancias, porque tenemos que jugar cuatro torneos en el año y va a ser durísimo, va a ser largo pero estamos preparados, ya lo demostramos. Estamos muy bien entrenados, tanto físicamente con el profe Campana o tácticamente con Ale Pérez, con Manu Sánchez Denis que hace los videos o con Lucas Rodríguez, que nos entrena a los arqueros. Es un grupo bárbaro de trabajo que no hay nada al azar, pero lo que sí necesitamos capaz es un poquito más de recambio, porque ya el año pasado lo sentimos: al ser playoff y torneo largo, durante el año sentís las expulsiones y las lesiones y en la Copa tuvimos la suerte de que no pase eso y tuvimos un buen rendimiento. En el campeonato, entre las lesiones y las expulsiones, el equipo nunca encontró una regularidad, eso es lo que necesitamos este año, encontrarla con más gente que venga a sumar y creo que lo vamos a hacer rápido, porque tenemos muchísimas ganas de hacer todavía mejor las cosas, sabemos que se puede y estamos mentalizados para seguir mejorando.

¿Podés definir a Javier López en tres palabras?
Experiencia, compañerismo y perseverancia.

Por Marina Márquez

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