Gordillo: "La identidad no se negocia" El exjugador y actual entrenador de la Octava División habló con el Sitio Oficial sobre su labor en las Inferiores.

  • Compartir

Por: Rubén Sagarzazu


La exigente pretemporada de las Divisiones Inferiores que se lleva a cabo en el Monumental bajo el intenso calor de enero no es impedimento para que los chicos den todo y se esfuercen al máximo en cada indicación o ejercicio que les ordene Jorge Gordillo, entrenador de la Octava, quien ya lleva casi 20 años dirigiendo y formando jugadores del semillero de River, que fueron y serán parte del plantel profesional.

Al terminar el entrenamiento, le proponemos una charla bien futbolera para conocer a fondo cómo es el mundo de las divisiones juveniles. Acepta con gusto y empieza a explayarse con sapiencia y soltura ante cada pregunta. Tiene autoridad para hacerlo.

¿Cómo es una pretemporada de las Inferiores?
Cambió bastante con respecto a la época en que nosotros jugábamos. Fueron cambiando los tiempos. Antes se corría mucho. Y ahora se hace todo con pelota, más allá que se busca darle un poquito más de fondo al jugador. Se trabaja en base a los que es el juego en sí. Es vital el ejercicio con pelota. Es fundamental que esté presente el elemento con que se juega. Hoy se entrena toda la semana, por eso el jugador viene desde abajo con una base física que nosotros antes no teníamos. Se entrenan toda la semana y en nuestra época eran tres días y a veces muchos no podían venir. Y eso marca una diferencia. Uno se adapta a eso, sabiendo que el jugador tiene que tener todos los elementos para llegar completo a la Primera. Además de las condiciones naturales que traen, nosotros tenemos que formarlos y darles todas las herramientas para que así sea. Y que cuando el técnico de Primera los necesite, ellos puedan responder sin problemas a las exigencias de ser jugador profesional.

¿Y en qué consiste ese trabajo de formarlos, pulirlos y agregarles conceptos que los hagan crecer como jugador?
Yo tengo que potenciar sus cualidades y darles conceptos técnicos y tácticos para que sean completos. Por ejemplo: aprender a cabecear con los dos perfiles, el jugar a uno o dos toques. La intención de jugar siempre por abajo y la intensidad que tienen que tener los entrenamientos, como para que ellos vayan mejorando esas cosas.

¿Es verdad que lo que no les enseñás ahora en Octava o Séptima es difícil que puedan aprenderlo en las divisiones más grandes?
Es verdad, lo que aprendés de chico no te lo olvidas más. Y eso te forma como jugador. Uno debe enseñarles diferentes cosas del juego y de su técnica, para que cuando lleguen a Primera ya lo sepan.

Al jugador hay que mejorarle la técnica y darle conceptos tácticos. Pero también hay que dejarlo volar. ¿Cómo hacés para que todo eso sea compatible?
Yo no le voy a impedir al jugador que utilice su talento y habilidad. Pero sí enseñarle cuándo y dónde debe gambetear. O resolver una jugada a uno o dos toques. Porque eso no sólo lo hace crecer como jugador, sino principalmente potencia el juego en equipo. Por ejemplo: si el jugador más habilidoso nuestro gambetea en la mitad de la cancha, a lo mejor se desgasta y se expone a que le hagan faltas innecesarias. Pero si lo hace cerca o dentro del área rival, es productivo para el equipo. Y más en River que interesa el cómo se juega. Más allá de que importa y mucho el resultado. Acá siempre hay que intentar jugar bien. Y cuando uno lo hace y tiene una identidad, la cosa resulta más fácil. El jugador de River cuando desarrolla eso se vuelve distinto. Y tiene el sello histórico de este Club.

¿Cómo es el trabajo en lo táctico?
Los vas preparando para jugar con diferentes esquemas tácticos. Siempre respetando que River juega de una manera. Y que estos sistemas se pueden usar en un partido para cambiar las circunstancias o en otros casos dependiendo de cómo juega el rival. Por ejemplo, saber si tenés que esperar o presionar más arriba. Cómo tienen que marcar los centrales. Si el equipo tiene que ser corto o largo. Pero siempre respetando el estilo. La identidad no se negocia.

¿Cómo manejás eso de que hay que jugar igual o parecido a la Primera?
La Primera es la Primera. Donde el técnico maneja un montón de situaciones más complejas que las nuestras. Los resultados que se dan y momentos más trascendentes que los nuestros. River ya tiene su forma de juego que se respeta a rajatabla. Y eso se ve en el juego de la Primera. Y hace que tengas como espejo cómo juega. Y ellos vayan asimilando ese estilo de juego que nosotros mismos le vamos inculcando.

El proyecto de Gallardo apunta a que haya una identidad de juego en todas las divisiones infanto-juveniles y haga más fácil el camino para que los chicos puedan llegar a Primera y, además, pueda conformarse el plantel profesional con jugadores surgidos de las inferiores.
Vos vas viendo las condiciones que tiene cuando el chico llega a las Inferiores y después le vayas enseñando cómo se juega en River y cuáles son las cosas que debe hacer para llegar a la Primera lo más completo posible. Y al haber un alineamiento, una idea y un proyecto integral todo eso se hace más fácil. Uno tiene que ir imaginando que en un futuro el técnico de Primera los necesita, deben saber resolver situaciones. No pueden ir y decir esto no lo sé o no lo puedo hacer. Porque River te lo exige. Y esta camiseta cuando se la pone alguien surgido de las Inferiores es sinónimo de calidad. Es lógico que sabemos lo que necesita la Primera y las exigencias que tiene el fútbol de hoy. Que haya marcadores centrales que tengan buena técnica para salir jugando, marcadores laterales con proyección, volantes con llegada al gol y delanteros que sepan resolver situaciones en espacios reducidos a uno o dos toques. Y tenemos que estar preparados para que cuando nos pidan jugadores de esas características, dárselos sin ningún problema. Ese es el trabajo que hacemos nosotros, además de respetarles sus condiciones naturales.

¿Cómo está River en ese aspecto?
Hay muy buenos jugadores a los que hay que llevarlos de a poco. Han llegado chicos que pueden darle un futuro importante al Club. El trabajo está en las categorías más chicas. Ellos son a los que hay que preparar para que en un mediano plazo sean los jugadores que formen el plantel de Primera. Y más con este proyecto, River puede ilusionarse que saldrán los jugadores que históricamente dio este club. Nosotros trabajamos para que cada año puedan subir algunos chicos a la Primera. Para eso debemos esforzarnos cada día más. Y realizar un trabajo de calidad.

La idea de Gallardo es que este proyecto perdure en el tiempo y sea la matriz de River de aquí en adelante en las Divisiones Inferiores.
Es lo más importante. Que haya un proyecto donde todos estén alineados y comprometidos. El proyecto es muy bueno y revolucionario. Es lógico que llevará su tiempo. No tengo dudas de que River va a crecer y potenciar aún más su identidad histórica de buen juego.

Hablando de proyecto, ¿cómo ves a la Primera?
La ves jugar y te entusiasma. Por la forma y la intención. Siempre mirando el arco de enfrente, más allá de no dar ventajas defensivas. Uno que es hincha de River ve un equipo protagonista que puede seguir ganando todo.

Y también es bueno para que los chicos tengan a los jugadores de Primera como espejo.
Yo creo que son buenos los espejos donde mirarse. Uno cuando jugaba los ha tenido. Y ha querido parecerse a alguien de la Primera. Y creo que es bueno tener jugadores que estén mucho tiempo en el Club, porque es bueno que los chicos piensen que quieren jugar como Ponzio, Maidana o Martínez Quarta. Es una gran motivación para ellos, River lo ha tenido a lo largo de su historia. Y uno les da la información a los jugadores para que los miren, los sigan, porque sacan cosas que pueden desarrollar. Y les va a servir en el futuro y seguramente los hará crecer como jugadores.