El comienzo del amor El 6 de junio de 2014, Rodolfo D’Onofrio presentó en conferencia de prensa a Marcelo Gallardo como entrenador de River.

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Ese viernes 6 de junio de 2014 marcó el comienzo del idilio entre el Marcelo Gallardo entrenador y River, dándole continuidad a los logros que consiguió cuando defendió la banda roja en el campo de juego. Rodolfo D’Onofrio y Enzo Francescoli fueron los encargados de presentarlo oficialmente ese mediodía. Y, claro, era sólo el comienzo de todo lo que sucedió después.

Ramón Díaz había dejado el cargo luego de conquistar el Torneo Final 2014 y la Copa Campeonato ante San Lorenzo. Gallardo, quien había dado sus primeros pasos como director técnico en Nacional de Montevideo (con vueltas olímpicas incluidas), tomó el mando del primer equipo y los éxitos no tardaron en llegar.

En ese semestre, el Millonario levantó la Copa Sudamericana con el aliciente de haber eliminado a Boca Juniors en semifinal, con la histórica actuación de Marcelo Barovero y el zurdazo preciso de Leonardo Pisculichi. En la final, frente a Atlético Nacional, no hubo lugar a dudas: 1-1 en Medellín y 2-0 en casa, para una vuelta olímpica muy festejada.

Eso fue sólo la antesala para prepararse para un 2015 aún mejor: a comienzos de año, River venció a San Lorenzo por la Recopa Sudamericana (1-0 en ambos duelos, con goles de Carlos Sánchez) y luego llegó la consagración inolvidable en la Copa Libertadores, en un Monumental que pocas veces vivió una noche como ésa. Goleada a Tigres y boleto a Japón como campeón.

Días más tarde, el Millonario levantó la Copa Suruga Bank con otra goleada y se transformó en el primer y único equipo campeón vigente de los cuatros torneos de la CONMEBOL. El Mundial de Clubes fue todo de los hinchas: River hizo lo que tenía que hacer, llegó a una final y peleó hasta donde pudo con el poderoso Barcelona, pero lo de los más de 20.000 hinchas que cruzaron el planeta fue descomunal.

En 2016 las vueltas no se detuvieron: River fue bicampeón de la Recopa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe (0-0 en Bogotá y 2-1 en el Monumental). En el cierre del año, el equipo del Muñeco levantó la copa que todos querían: con la obtención de la Copa Argentina en una histórica final frente a Rosario Central (4-3 en Córdoba), el Millonario se aseguró la clasificación a la Copa Libertadores.

Las últimas dos consagraciones son más recientes: campeón de punta a punta de una nueva Copa Argentina (2-1 ante Atlético Tucumán, en Mendoza) y una para el recuerdo, difícil de olvidar para propios y ajenos: 2-0 a Boca Juniors en la Supercopa Argentina en Mendoza, un título que aún se celebra.

Una forma de trabajar, una manera de pensar. Una convicción digna de pocos y una capacidad que no tiene límites. Son sólo algunos de los motivos con los cuales Marcelo Gallardo se ganó el corazón de todos los riverplatenses.