A 20 años de la segunda Copa Libertadores El 26 de junio de 1996, con dos goles de Hernán Crespo, River daba vuelta la historia en el Monumental ante América de Cali y se consagraba campeón del continente por segunda vez en su historia.

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Por: Ariel Rodríguez


Aquella 37ª edición de la Libertadores aún contaba con el viejo formato. 21 participantes de los diez países de la CONMEBOL, cinco grupos compuestos por dos equipos de cada país, a los que se sumaban el último campeón a partir de octavos de final. River integraba el Grupo 5, junto con San Lorenzo y dos representantes de Venezuela, Minervén y Caracas. 

El miércoles 13 de marzo, los dirigidos por Ramón Díaz disputaron su primer partido, en el Nuevo Gasómetro, y fue igualdad 1-1 ante San Lorenzo. El 25 de marzo, vencería en Puerto Ordaz a Minervén por 2-1 y cuatro días más tarde golearía 4-1 al Caracas en la capital venezolana.

En los partidos de vuelta disputados en el Monumental, el empate en cero ante San Lorenzo y la posterior victoria ante Minervén por 5-0 le aseguraron al Millonario el primer lugar del grupo y la posibilidad de definir como local en las instancias finales. El 19 de julio, cerró su participación en el grupo con victoria 2-0 al Caracas, con un equipo compuesto en su mayoría por suplentes, donde se destacan nombres como el de Marcelo Gallardo.

En octavos, Sporting Cristal fue un duro rival para River. El 1º de abril, lo derrotó 2-1 en Lima, en un partido en el cual se hizo gigante la tarea de Germán Burgos, responsable de que el resultado no haya sido mayor. Sin embargo, una semana más tarde, el Millonario goleó 5-2 a los peruanos en la vuelta, pasando por un primer tiempo de mucha inspiración donde marcó tres goles, a una segunda mitad donde la visita estuvo a un gol de los penales.

En la siguiente ronda, nuevamente San Lorenzo se topaba en el destino de River. La victoria por 2-1 en el Nuevo Gasómetro, con gol de Ariel Ortega, fue la clave para meterse entre los cuatro mejores del continente, después de la igualdad 1-1 en el partido de vuelta.
La Universidad de Chile fue el rival en semifinales. El 5 de junio, en el Estadio Nacional de Santiago, fue empate 2-2 gracias al gol de Juan Pablo Sorin, a poco más de diez minutos para el final del partido. Siete días más tarde, el héroe sería Matías Almeyda, quien con un golazo a los 33 minutos del primer tiempo selló la victoria “millonaria” por 1-0 y con ella el pase a la final.

El último equipo que se interpuso entre River y la Copa fue América de Cali, que venía de dejar en el camino al Gremio de Porto Alegre, equipo que defendía el título. El 19 de junio, en el primer choque en el Estadio Pascual Guerrero, Burgos volvió a repetir un papel tan sobresaliente como el de la ida de octavos ante Sporting Cristal. Aunque le detuvo un penal al lateral James Cardona, no pudo evitar una gran definición del goleador del certamen, Anthony De Ávila, quien marcaría la única ventaja en favor de los colombianos.

La diferencia era mínima. Ese miércoles 26 de junio, el Monumental vivía unclima de gran optimismo, que se multiplicó muy rápidamente producto del gol tempranero de Hernán Crespo a los seis minutos de juego. Sería el propio goleador quien promediando el primer cuarto de hora de la parte final marcaría el 2-0 final, que le daba la segunda Copa Libertadores al equipo comandado dentro de la cancha por su capitán, Enzo Francescoli.

El camino hacia la tercera Libertadores duraría 19 años, pero ocurrió al mismo tiempo que el fútbol de River volvió a mezclarse con esa identidad de juego y de equipo, similar a la de 1996.