Pellegrino, Gordillo y Montenegro, de cara a lo que viene Los entrenadores de Séptima, Octava y Novena División hablaron con el Sitio Oficial sobre cómo se preparan para cuando reinicie la actividad.

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Por: Rubén Sagarzazu


El fútbol debió adaptarse a los cambios a raíz de la pandemia y River actuó rápidamente. Tomó todos los recaudos en base a dos principios: la contención desde lo humano y el trabajo en equipo. Con esto se logró una empatía y sinergia entre todos y así pudo llevar adelante esta situación difícil.

Para saber cómo fue ese trabajo en las categorías menores de las Inferiores, el Sitio Oficial dialogó con Martín Pellegrino (DT de la Novena División), Jorge Gordillo (DT de la Octava División) y Alejandro Montenegro (DT de la Séptima División).

Los entrenadores contaron cómo fue la contención de los chicos y cómo están ellos en la actualidad. Qué cosas harán para recuperar el tiempo perdido y cómo será la preparación, para que en el futuro estén listos para pegar el salto a Reserva o tengan la oportunidad de llegar a Primera.

¿Cuál es el balance del trabajo de protección que hicieron con los chicos?

Martín Pellegrino: “Al principio pensamos que esto iba a ser más corto. Comenzamos a trabajar en los entrenamientos a distancia, con una plataforma de Internet, con conceptos técnicos, físicos y psicológicos. Pero cuando nos dimos cuenta de que esto venía para largo y no íbamos a poder entrenarnos en el campo de juego, entendimos que había que encontrarle la vuelta. La adaptación de los chicos fue de muy buena a excelente. Son los que más rápido entendieron esto de la pandemia. Nos permitió conocer a los chicos desde otros aspectos. Saber cuestiones internas, nos contaron cómo es su familia, supimos qué cosas necesitaban y que había que protegerlos en todos los aspectos. El Club estuvo a la altura, trabajamos en equipo con los otros técnicos, preparadores físicos, psicólogos, médicos y nutricionistas. Se los ayudó desde todos los aspectos y no dejamos que les falte nada. Los chicos cumplieron con el entrenamiento a distancia a pesar de ser difícil, porque lo tuvieron que hacer en lugares muy reducidos. Creo que el objetivo se cumplió. Ojalá que el año que viene podamos volver a entrenarnos en un campo de juego y los chicos puedan jugar al fútbol, que es lo que más desean”.

Jorge Gordillo: “Fue algo atípico, porque los chicos están acostumbrados a entrenarse en el campo de juego. Y de repente tener que entrenarse en su casa, en un lugar reducido, al principio les resultó extraño. Fue muy meritorio con las ganas que lo hicieron. Sabiendo que era la única opción que tenían y se lo tomaron con mucha seriedad. Fue un año en el que no pudieron aprovechar el crecimiento en lo futbolístico y lo táctico. Todos pensamos que es un año olvidable y ojalá el año que viene volvamos a la normalidad, que ellos puedan aprender para seguir progresando y nosotros podamos darles lo que necesitan para ser mejores jugadores. Quiero destacar que fue fundamental el trabajo en equipo para superar todo esto. Y las charlas que dieron jugadores consagrados que pasaron por el Club, contándoles sus experiencias. Para nosotros fue un aprendizaje de cómo desenvolvernos en algo que nunca vivimos”.

Alejandro Montenegro: “Todos tuvimos que aprender, capacitarnos y poder acostumbrarnos a este tipo de entrenamientos, que es nuevo para todos. Entre todos le pudimos encontrar la vuelta a la parte virtual. El Club nos dio muchas herramientas para llevar a cabo estos entrenamientos. Las charlas que dieron los jugadores consagrados que se formaron en River, los del plantel profesional, de Gallardo, de los chicos que salieron de Inferiores y se consolidaron en Primera. Eso mantuvo a los chicos motivados. Todavía no sabemos cómo va a comenzar el año que viene”.

¿El año que viene tendrán que hacer dos años en uno?

MP: “Todavía no sabemos cómo se va a desarrollar el año que viene. Desde ya que se ha perdido el año desde lo físico, técnico y táctico, porque los trabajos que no se pueden hacer en cancha son irremplazables. Ya nos juntamos con todos los profesionales para que cuando podamos trabajar en el campo de juego lo hagamos de una forma especial y que los chicos vayan de menor a mayor en la preparación. Calculamos que llevaría de un mes en adelante para empezar a entrenarse normalmente. Sobre todo, para prevenir posibles lesiones que puedan tener los chicos. Sabemos que en estas edades los crecimientos son dispares. Por eso sabemos que trabajar en lo físico es primordial, al igual que los fundamentos técnicos y las primeras cuestiones tácticas que aprenden los chicos son fundamentales. Lo principal es ir despacio. Ojalá vuelva todo a la normalidad”.

JG: “El paso de Infantiles a Novena es muy grande y ellos no lo hicieron normalmente en un campo de juego. Lo van a tener que hacer directamente en Octava. Es un lindo desafío para nosotros poder explicarles y enseñarles cómo son los cambios en estas categorías. Ellos tendrían que recuperar un año de no competir. Nosotros debemos estar a la altura para hacerles todo más fácil, para que crezcan en su juego y mentalmente”.

AM: “Ojalá podamos volver a entrenarnos normalmente. Yo a la Categoría 2005 (Octava de este año) la tuve dos años seguidos en Infantiles. Conozco a todos los jugadores y eso me juega a favor. Sé cómo juegan, en qué posiciones y de dónde son. Quién está en la pensión o vive en Buenos Aires. Los conozco bien y me da una gran ayuda. Tengo la esperanza de que estos chicos tengan un salto de calidad”.

¿Cómo hacen para preparar a los jugadores hoy qué se aceleran los tiempos para llegar a Reserva o Primera?

MP: “En lo que a mí respecta, creo que al jugador hay que hablarle mucho. Hoy en día tiene mucha gente a su alrededor, que le habla y lo aconseja. Pero a veces esos consejos no son tan buenos, por lo general son de apuros, de pensar en lo económico y no tanto en la formación. El jugador debe pensar en formarse, primero como hombre de bien, en darles prioridad al estudio y a la escuela. Y después sí, pensar en competir en un equipo como es River, donde llegan los mejores de los mejores. Para eso hay que hacerlos fuerte psicológicamente, porque a todos no les va a tocar llegar y el futuro está por otro lado. Pueden llegar a jugar en la Primera de otros equipos. Tratamos de bajarles la ansiedad, porque tienen mucho por aprender y progresar. Son chicos que se entrenan y trabajan como profesionales. Ellos a esta edad se tienen que divertir, saber que esto es un juego, que hay tiempo. Yo trato de estar en contacto con el jugador, de saber lo que le pasa, cuál es su entorno y abstraerlo de todo eso. Y hacerle entender que los técnicos los aconsejamos por el bien de ellos, que lo que más nos hace felices es que puedan llegar a Primera”.

JG: “Creo que los tiempos que hoy se manejan en el fútbol son otros a los que nosotros teníamos. Hoy los chicos tienen que ser conscientes de que en cualquier momento les llega su oportunidad. Tienen que estar preparados para jugar en una categoría mayor. Que de Sexta o Séptima pueden pasar a Reserva. De a poco tienen que ir incorporando cosas para que cuando les llegue ese momento puedan responder a esa exigencia. Nuestro deber es hacerlos lo más completos posibles para cuando llegue ese día”.

AM: “Nosotros tenemos una excelente relación entre todos. Eso ayuda muchísimo. Hay una gran afinidad para charlar de ciertos temas. Sabemos que los tiempos se están acelerando. Nosotros pregonamos mucho con el ejemplo. Hoy River prioriza lo que es su estructura, sus entrenadores están a la orden del modelo de trabajo de juego y se nos hace muy fácil. Lo que hacemos nosotros, que somos docentes, es mostrarles la película que estamos viendo. Les estamos diciendo cuál es el camino. Cuál fue el de Martínez Quarta, Montiel y muchos muchachos más que estuvieron en su lugar. Y de otros muchachos que no son del Club, pero que se consagran en base al esfuerzo, el trabajo y la solidaridad. En el juego, ellos deben saber cuándo emplear la individualidad o cuándo no. Y a veces eso te puede costar bastante caro. Nosotros les decimos que tienen que saber escuchar a los entrenadores y coordinadores. Y que en el fútbol amateur de hoy tenés muchas cosas para aprender y progresar. Están los videoanalistas, psicólogos y nutricionistas. Esas herramientas al jugador le sirven, primero para ser una persona de bien, que tiene valores y educación. Y después para convertirse en un jugador profesional. Creo que el secreto está en el grupo de trabajo. Desde el plantel profesional, con Gallardo a la cabeza, hasta el último utilero. Hay muchos socios del silencio en el Club que trabajan a destajo para que nuestros jugadores alcancen el máximo rendimiento”.