Lecanda: "Seguir por este camino" En una entrevista con el Sitio Oficial, el defensor habló del buen presente de la División Reserva y cómo fueron sus experiencias en las selecciones juveniles que le tocó integrar.

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Por: Rubén Sagarzazu


En 2010 cumplió su primer gran sueño: ser jugador de River. Jugaba al baby fútbol en el club 25 de Mayo de Martínez y vino a probarse con el Monumental de fondo, como símbolo para empezar la ilusión de algún día debutar ahí vistiendo el manto sagrado. Se probó como volante central y enseguida lo ficharon. Así comenzó a desandar su camino en el Millonario: en Infantiles empezó a demostrar su calidad y personalidad; luego, en Juveniles, pasó a jugar de marcador central y encontró definitivamente su lugar. Llegó el campeonato de Octava División de la AFA de la mano de Jorge Gordillo.

Su evolución futbolística fue prominente y enseguida llegó el llamado a la Selección Sub-17 que dirigen Pablo Aimar y Diego Placente. Ahí conquistó el Sudamericano jugado en Perú y disputó el Mundial de la categoría, en Brasil, en octubre de 2019. Su avance no se detuvo, fue promovido a la Reserva y jugó un amistoso contra Newell's para la Primera, fue citado a la Selección Sub-20 y hace poco Batista lo llevo con la Selección Sub-23 a jugar dos amistosos a Japón. Además, fue incluido por Marcelo Gallardo en la lista de buena fe de la Libertadores.

Disfruta todo esto con mucha felicidad, pero sabe que todavía no ha logrado nada. Y pregona los valores que le enseñaron en River y que le inculca su familia desde chico: ir con humildad, paso a paso y formándose como ser humano. Tomás Lecanda explica, a sus 19 años, cómo vive este presente: "Estoy muy feliz con lo que me está pasado. Todo jugador sueña con que las cosas le salgan como uno quiere y se está dando así. A nivel mental sé que tengo que estar tranquilo, seguir con esta responsabilidad y trabajar como lo vengo haciendo, porque como todo puede llegar muy rápido, también se puede ir. Y sé que lo más difícil es mantenerse. La idea es seguir por este camino, dando lo máximo todos los días, que fue lo que me llevó hasta acá. Seguir trabajando por si algún día me toca vestir la camiseta del Más Grande en Primera, que es lo que todo jugador sueña, hacerlo lo mejor posible. Disfruto este momento con una sonrisa de oreja a oreja. Sé que no me puedo relajar y que tengo que seguir con la mentalidad positiva y los pies sobre la tierra.

La Reserva va invicta, ya clasificó y se aseguraron el primer puesto con la idea futbolística de River.
Estoy muy contento por cómo respondió la Reserva. Hasta el momento las cosas vienen saliendo como queríamos. A pesar de las circunstancias de habernos entrenado virtualmente el año pasado con esto de la pandemia. Y este año haber vuelto sin saber cómo podían darse las cosas y tener este presente, obteniendo la clasificación tres fechas antes y asegurarnos el primer puesto. La idea es mantener esta responsabilidad y este objetivo bien claro. Sabemos que haciendo las cosas bien, Gallardo puede darte muchas más posibilidades porque estamos a un paso de Primera. El objetivo es seguir con este juego y esta mentalidad. Con un fuerte compromiso de tener en claro que somos el espejo de la Primera y que debemos jugar al ritmo de ellos para cuando nos toque estar. Y responder a la altura de lo que requiere jugar en River.

¿Cómo fue jugar con la Primera?
Me acuerdo de que me tocó entrar en un amistoso contra Newell's, jugué todo el segundo tiempo. Sabía que la posibilidad iba a llegar en cualquier momento y por suerte se dio. Esa semana me había entrenado con Primera y registré todo. Los trabajos tácticos, los movimientos del equipo y sobre todo cómo era el sistema defensivo. Ahí, Gallardo me habló mucho de cómo hacer los relevos y tener siempre como referencia al 9 en el área. Porque en Primera hay que estar atento los 90 minutos, los jugadores son muy inteligentes y no podés regalarles nada.

¿En qué cambió tu juego?
A lo largo de este proceso incorporé cosas buenas, una de ellas es ganar confianza para tener atrevimiento a la hora de salir jugando, de arriesgar cuando es necesario. Pero todo depende del partido y no de uno mismo. A veces te toca jugar contra equipos cerrados, que no hay línea de pase y uno por querer salir jugando comete errores. Eso me pasaba cuando era chico, ahora lo asimilé y lo cambié. El cambio de Reserva a Primera es otra cosa, tenés que estar siempre metido, muy enfocado, no dar un centímetro de ventaja.

¿Te sirve mucho hacer fútbol contra la Primera?
A uno cuando le toca compartir ejercicios tácticos y hacer fútbol contra la Primera tiene que sacarle el mayor jugo posible, porque son jugadores que ganaron muchas cosas y que vienen jugando a gran nivel hace mucho tiempo. Hay que aprender mucho y escuchar para cuando te toque. Tratar de incorporar la mayor cantidad de conceptos posibles.

¿Aprendés mucho marcando a los delanteros?
Son muy técnicos y está bueno porque te hacen trabajar mucho a la hora de hacer un reducido o una práctica de fútbol. Todo el tiempo te tiran diagonales o atacan el espacio y ahí puedo incorporar todo lo que me pide Gallardo, que es estar cerca de la marca, no distraerme y hacer los relevos. Te sirve mucho porque son jugadores que hacen constantemente lo que a vos te piden que hagas como defensor.

¿Tenés alguna anécdota de esas prácticas?
Con Javi Pinola me llevo bien. Cuando me tocó jugar el amistoso contra Newell's, lo hice al lado de él. Me dio consejos, siempre me escribe y me pregunta cómo estoy. Y cuando tuvo la lesión le mandé mensajes dándole ánimo. Siempre me habla de cosas del juego que me sirven para mejorar como jugador. A mí me da mucha alegría poder compartir eso con un jugador que ganó todo y le dio tanto a River.

Y también tenés cerca a Maidana, uno de tus referentes.
Jony es un jugador con mucha presencia y cuando está dentro de la cancha tiene una tremenda personalidad. Ahora que volvió al Club hay que disfrutarlo y tengo que aprender las veces que me toque compartir cancha o tener un diálogo con él. Es momento de escuchar y sumar lo que te enseñe. Es una etapa donde todo lo que pueda sumar me va a potenciar, porque son jugadores que son símbolos del Club. Es fundamental aprender de él todo lo que se pueda, porque te va a sumar mucho en tu carrera. Hay que escuchar a los de más experiencia.

En su momento dijiste que para vos la personalidad es un factor muy importante en un jugador de fútbol y que por eso admirabas a Mascherano.
Es un jugador que dejó mucho en el fútbol argentino y siempre puso un granito de arena en cada club que jugó. Y en la Selección se ganó el corazón de todos. Creo que la personalidad, el compromiso por la camiseta y ser el líder de un equipo es fundamental. En una charla virtual que tuvimos todos los chicos de Inferiores con él le pregunté cómo hacía para ser líder. Y me respondió que un líder no se hace, te eligen tus compañeros. A mí me gustaría trabajar para el día de mañana ser un líder y que mis compañeros me elijan. Escucho mucho y trato de aprender siempre. Para mí, la personalidad, el compromiso y el dejar todo dentro la cancha no se negocia.

¿Cómo fue la experiencia de estar con la Sub-23 en Japón?
Fue una experiencia muy linda. Finalicé un entrenamiento con Primera y el cuerpo técnico me dijo que iba a estar convocado, yo creyendo que iba a ir al Sub-20, y me dijeron que era para el Sub-23 que iba a Japón. Fue una de las alegrías más lindas que tuve, junto a la de estar en la lista de Copa Libertadores. A uno siempre le gusta representar a su país. Era una linda medida para saber dónde estaba parado y la verdad es que la aproveché, me fue bien. Aprendí e incorporé muchas cosas.

¿Qué te decía Batista?
Lo conocía de cuando me citó a la Sub-20. Días antes de la convocatoria, me mandó un mensaje para ver cómo estaba y cómo me sentía. Me contó que me había observado en los partidos de Reserva. Charlamos y me preguntó cómo me estaba yendo en River y que disfrute del momento.

¿Cómo imaginás el sueño de debutar en Primera?
Me gustaría debutar en River y ganar cosas con este Club, por el que tengo un sentimiento desde chico y que me vio crecer. Y por los que me ayudaron a estar viviendo este presente. Mi papá, Leonardo; mi mamá, Natalia; mi tío Rodrigo, mi hermano Santino, mi primo Luka y mi abuela Graciela. Además, el día que debute, mirar al cielo y agradecérselo a mi bisabuela Esther y mi abuelo Antonio, que era fanático del fútbol y estaría orgulloso de mí. Y a mis amigos del barrio que compartieron el baby fútbol conmigo. En la vida de un jugador esto es lo que más te motiva y da fuerzas para seguir siempre adelante.